Histórica movilización a Plaza de Mayo para rechazar el 2×1 a genocidas desbordó la Plaza de Mayo

 

Cerca de 500 mil personas, dirigentes de organizaciones políticas, sociales y de Derechos Humanos se congregaron en rechazo al fallo de la Corte Suprema que beneficia a represores.

Miles de dirigentes sociales, políticos y de Derechos Humanos se congregaron esta tarde en la Plaza de Mayo para repudiar el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que benefició con el 2×1 al represor Luis Muiña y que abrió las puertas a varias presentaciones de represores ante la Justicia para reclamar su libertad.

La Plaza fue colmada con banderas en repudio a la medida que firmaron los jueces Elena Highton de NolascoCarlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, que fueron denunciados penalmente por la medidaAdemás, los presentes se acercaron con pañuelos blancos atados al cuello que luego cada uno de los asistentes se pondrán en las cabezas en homenaje a la lucha de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo.

Se dispuso un escenario con sillas y telas negras, con parlantes gigantes donde desde las 18 se realizará un acto. Además, hay un cartel blanco con la inscripción “Señores jueces: Nunca Más. Ningún genocida suelto. 30.000 detenidos desaparecidos presentes”, según consignó el diario La Nación.

Tuvo como oradores centrales a la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto y las líderes de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Taty Almeida y Nora Cortiñas, que desbrozaron un discurso impecable. Fue notable como los organizadores se cuidaron de evitar la presencia de la siempre polémica, Hebe de Bonafini.

“El miércoles pasado cuando la Corte aprobó por mayoría el vergonzoso fallo que beneficia con el 2×1 al genocida Luis Muiña, abrió la puerta a la impunidad”, afirmó Taty Almeyda en su discurso y nombró a los jueces que otorgaron la mayoría de la Corte para el fallo: Elena Higthon de Nolasco, Carlos Rossati y Carlos Rosenkrantz, lo que disparó un abucheo generalizado. 

“Que quede claro: Los delitos de lesa humanidad no son comunes. No prescriben. Todavía hay más de 300 hombres y mujeres bajo una identidad falsa”, agregó Nora Cortiñas, de Madres de la plaza de Mayo.